Cuando una institución decide que la evacuación inclusiva es una responsabilidad real, el resultado se ve así: 25 sedes, de Calama a Castro, con equipos capacitados, sillas instaladas y un protocolo que funciona.
Eso es lo que construimos junto a AIEP durante fines de 2025 e inicios de 2026.
Un proyecto de escala nacional
AIEP es una de las instituciones de educación superior técnico-profesional más grandes de Chile. Con presencia en todo el país, su desafío no era menor: garantizar que cada sede tuviera las condiciones y el entrenamiento necesario para evacuar de forma segura a cualquier persona, incluyendo aquellas con movilidad reducida o discapacidad.
La respuesta no fue comprar un equipo y dejarlo en un pasillo. Fue implementar un programa completo.
Nuestro equipo recorrió Chile de norte a sur. Calama, Antofagasta, La Serena, San Felipe, Viña del Mar, Valparaíso, San Antonio, Santiago Norte, Maipú, Barrio Universitario, Bellavista, San Bernardo, San Joaquín, Rancagua, San Fernando, Curicó, Talca, Los Ángeles, Concepción, Temuco, Osorno, Puerto Montt, Castro, Chillán y Nivel Central. Una a una.
Lo que incluye el Programa de Evacuación Accesible e Inclusiva
Una silla de evacuación Safety Chair sin capacitación es solo un objeto. Lo que transforma ese objeto en una solución real es el programa que viene detrás.
En cada sede trabajamos en el entrenamiento práctico presencial: operación de la silla en escalera, maniobras de descenso, trabajo en equipo, evacuación real con personas simulando distintas condiciones de movilidad.
Cada persona que participó recibió certificación a través de Academia BAU. Fueron más de 300 personas!
Lo que encontramos en cada sede
No hay dos sedes iguales. Las escaleras son distintas, los edificios son distintos, los equipos son distintos. Y las preguntas también.
En algunas sedes el equipo ya tenía conciencia sobre la inclusión pero nunca había pensado en la emergencia como parte de ese compromiso. En otras, era la primera vez que alguien se sentaba en una silla de evacuación y entendía, en el cuerpo, lo que significa depender de otro para salir de un edificio.
Esas conversaciones, esos momentos, son los que más importan. Porque la evacuación inclusiva no se aprende leyendo un manual. Se aprende practicando, preguntando, equivocándose en un simulacro antes de tener que hacerlo en una emergencia real.
El impacto en AIEP como institución
Al finalizar este proceso, AIEP cuenta con 25 sedes equipadas y con personal entrenado para responder. Eso significa que cualquier estudiante, docente o funcionario con movilidad reducida que se encuentre en uno de sus edificios tiene hoy una opción concreta de evacuación.
Eso no es un detalle. Es una decisión institucional que cambia vidas.
¿Tu institución está preparada?
La ley exige un plan de evacuación para personas en situación de vulnerabilidad. El Decreto 44 es claro. Pero más allá del cumplimiento normativo, la pregunta real es: ¿sabe tu equipo qué hacer el día que el ascensor no funcione?
Si quieres conocer nuestro Programa de Evacuación Accesible e Inclusiva o coordinar una demostración presencial, contáctanos.